Carlos lleva doce años con su despacho de abogados en Zaragoza. Tiene clientes fieles, buen boca a boca pero ve que su negocio se está estancado porque no tiene casi presencia digital.

Un día Carlos me contacto para que le diera mi opinión sobre una incertidumbre que empieza a ser muy habitual:
¿ Tengo que empezar a crear contenido en redes sociales?. «Es que mi negocio no lo veo para Instagram».
Pero veo que para dar el salto a más clientes en otras regiones necesito ganar visibilidad.
El Problema
Uno de los grandes frenos para comenzar a crear contenido es no saber precisamente por donde empezar y que estrategia seguir.
Además, una asesoría fiscal no es una pastelería. Un despacho de abogados no es una marca de ropa. No hay producto bonito que fotografiar, no hay recetas que compartir.
Pero aquí está el error: confundir «no es instagrameable» con «no puede hacer marketing de contenidos». Son dos cosas completamente distintas.
En muchos casos la sobriedad del trabajo y la confidencialidad hace que no se puedan contar casos reales, pero si basados en hechos reales je,je.
La Consultoría
Lo primero que siempre consulto es que persona va a crear el contenido. No hace falta que tenga grandes cualidades porque se puede adaptar la personalidad de la persona al estilo del contenido.
Otro dato importante es querer usar las mismas redes y el mismo tipo de contenido que usa una marca de moda o un restaurante.
Los profesionales liberales necesitan una estrategia diferente, dividida en tres canales distintos con tres tipos de contenido distintos.
La Solución
La manera más fácil de empezar para una persona que no haya creado nunca contenido en redes sociales es empezar escribiendo.
Los artículos servirán de base para luego hacer los videos basados en un contenido pensado. Además servirán para mejorar el posicionamiento de la web.
El Blog: responde a las consultas que te hacen en tu día a día
Las consultas que llegan al despacho cada semana son oro puro para el blog.
Si Carlos recibe cada mes la misma pregunta sobre cómo tributan las indemnizaciones por despido, esa pregunta tiene que estar respondida en su web.
Porque hay miles de personas buscando exactamente eso en Google en este momento.
No hace falta escribir sobre grandes temas jurídicos ni demostrar erudición. Hace falta responder, con claridad y sin tecnicismos, las dudas reales de los clientes reales.
Ese contenido posiciona, genera confianza y atrae a personas que ya tienen una necesidad concreta.
Además, estos artículos serán el guión para crear el contenido en video.
LinkedIn: crear marca personal y autoridad
Lo que va al blog en formato artículo, va a LinkedIn en formato conversación. La diferencia es el tono.
En el blog escribes para quien busca en Google. En LinkedIn escribes para quien te sigue y quiere saber cómo trabajas.
«Hoy un cliente me preguntó si puede deducirse los gastos del coche. La respuesta corta es que depende. La respuesta larga es esta…» Eso es un post de LinkedIn.
No necesita diseño especial ni producción. Necesita criterio y honestidad. Y funciona muy bien para profesionales que saben de lo que hablan pero no saben cómo contarlo.
Instagram y Facebook: contenido fresco, ligero y en vertical
Aquí el tono cambia completamente. No es el espacio para el análisis jurídico ni para la reflexión profunda.
Es el espacio para el tip rápido, el dato sorprendente, el mito que todo el mundo cree y que resulta ser falso.
Formato vertical, visual sencillo, mensaje directo. «¿Sabías que puedes reclamar esto y casi nadie lo hace?» o «3 errores que cometen los autónomos en su declaración.»
Contenido que se consume en segundos, que genera interacción y que mantiene la presencia de marca entre personas que ya te conocen pero que todavía no te han necesitado.
¿Y TikTok? ¿Y YouTube?
TikTok tiene un perfil de usuario mayoritariamente joven y orientado al entretenimiento. Es mejor centrar el esfuerzo en las mejores redes sociales para cada sector.
YouTube tiene su punto fuerte en el formato horizontal de mayor duración.
Se requiere producción de vídeo, constancia y un volumen de contenido que para la mayoría de despachos no es viable en una primera fase.
Puede ser un canal interesante a largo plazo, pero no es por donde empezar.
El Ejemplo
El ejemplo que os comparto en esta ocasión es muy fácil. Lo estás leyendo. Este blog es la base del contenido para las redes sociales.
La Reflexión
Es muy importante ocupar las dos primeras horas del día a generar el contenido para redes sociales, sino el trabajo del día a día acaparará tu tiempo y no conseguirás obtener resultados.